Cada vez tenemos más interiorizado el concepto reciclaje.  Sin embargo, aún no lo ponemos en práctica en ciertos entornos. Los toners, así como el material informático, también deben reciclarse, ¿sabes cómo? ¡Te lo contamos a continuación!
Los toners son utilizados tanto en el entorno laboral como en el hogar, generando una gran cantidad de desechos, especialmente por parte de las industrias. El reciclaje de toners permite desechar de manera correcta aquéllos que han agotado su vida útil, lo cual se traduce en un mayor ahorro y una mayor protección al medio ambiente. Se puede ahorrar entre un 30% y un 60%, ya que el precio es notablemente inferior al de los toners originales ofrecidos por las empresas del sector. En cuanto al medioambiente, el reciclaje de toners evita que casi 40 mil toneladas de materiales plásticos acaben acumulándose donde no deben y provocando polución.
Los toners reciclados son probados, lavados y reutilizados hasta presentar un rendimiento igual al de un original. Esto puede llevarse a cabo con equipos adecuados y con toners y tintas compatibles.
El reciclaje de toners permite disminuir el consumo de petróleo de 2 a 5 litros. Además, debemos tener en cuenta que los cartuchos tardan aproximadamente 10 años en descomponerse.
Por tanto, podemos concluir que:

  • El precio es inferior respecto a los cartuchos y toners originales.
  • Cuentan con garantía por parte del distribuidor, y el cliente tiene los mismos derechos que al adquirir un original.
  • La calidad es mucho más alta de lo que se puede imaginar, así como la duración. En ocasiones es incluso mayor que la de la versión original.
  • Protege al medio ambiente al reducir la cantidad de deshechos al darle una segunda vida a elementos que iban ser eliminados.

¿Te apuntas al reciclaje de toners?